Mundo ficciónIniciar sesiónSebastián descansaba con los ojos cerrados, cuando sintió pasos, creyó que su mamá había vuelto de almorzar, aunque aún no pasaba ni media hora. Abrió los ojos y vio a Sarah a su lado.
—Viniste —le dijo agradecido.
—Sí, David me dijo que querías verme.
—Así es. ¿Cómo estás?
—Bien, aunque esa pregunta debería hacerla yo.
&mdash







