Mundo de ficçãoIniciar sessãoSebastián seguía atento todos los movimientos de Katia; preparaba una inyección, se movía con tanta gracia y enfundada en ese delantal blanco, era la fantasía de cualquier hombre…
—¿Por qué me miras con esa cara?
—Eres muy hermosa —contestó con sinceridad.
—Gracias —sonrió poniéndose roja.
—Pero supongo que te lo deben decir a menudo.
—No, l







