Las ágiles manos de los trabajadores de Bosch tecleaban en sus computadoras mientras el documento iba tomando forma en la gran pantalla de la sala de juntas. El ingeniero a cargo del área de marketing aún no salía de su estado de shock desde que Adolf Bosch llamó a esa reunión urgente, justo cuando estaban terminando su día de labores, y les compartió la rúbrica para el trabajo de mercadotecnia y proyecciones empresariales.
Alice Gretsch todavía se atrevió a replicar si era necesario quedarse;