Decir que Keith había tomado mal el momento vivido con Amy era poco, la verdad parecía un león enjaulado caminando de un lado para otro, cada vez que planeaba algo salía mal y ya se estaba aburriendo de esa situación no podía ser que llevaba todo ese tiempo pagándole a Liz por sus servicios y Amy seguía como si nada.
Por primera vez en su vida una mujer simplemente no cedía y ahora más que cualquier cosa Amy se había convertido en una obsesión para él, tal vez por ser una mujer con el carácter