— ¿Estás diciendo que terminemos? —preguntó con el ceño fruncido.
Ella se encogió de hombros una vez más.
—No puedo estar con un hombre que no confía en mí... en mi país hay un dicho para este momento, y es que “le salió el tiro por la culata” —pronunció en español— significa que por intentar hacer algo he logrado lo contrario porque me he equivocado.
—No, Naia, entiéndeme, cuando mi madre me dijo aquello fue un golpe y cuando me rechazaste hace un momento sentí temor.
—Porque no me conoces lo