— ¡¿Estás loco?! —Gritó Steve mirándolo con ojos asesinos— Es que no encuentro otra explicación válida para no llegar a la reunión con los empleados del Sindicato, ¡A la segunda reunión que tenías programada con los empleados del Sindicato! —exclamó con dramatismo.
—Sólo llegué un poco tarde, debieron esperar.
—Esperaron por casi dos horas, y tú ni siquiera contestabas mis llamadas, ¿qué les podría decir para justificar que los dejaras plantados una segunda vez? —Se revolvió el cabello— Ve y ró