Al bajar del auto, el señor Pressly le dio indicaciones sobre el lugar al cual debía dirigirse mientras él estacionaba en el parqueadero del Walmart, incluso le entregó una tarjeta de crédito dispuesta a ser utilizada para pagar las compras en el almacén, de acuerdo con la lista escrita por su esposa.
Naia ingresó en el gran supermercado, habían tantos productos y grandes etiquetas de descuento por donde mirara que por un momento se sintió abrumada. Caminó entre los pasillos distrayéndose de l