Regresó a la mansión. Tan cansada como estaba hubiera sido imposible realizar algo físico con su amante, sin embargo se sentía feliz.
Aliviada incluso.
Conversar con Casanova le había hecho bien y bailar con él se había sentido como un sueño hecho realidad.
A la mañana siguiente, Vicky volvió a insistir en ir al parque de diversiones y ella accedió.
Vistió unos vaqueros y un abrigo ajustado, hacia bastante frío, y pronto podría comenzar a nevar.
Cómo ya era costumbre, Marco se les unió. El