Cuando despertó, notó que en su habitación habían alrededor de diez ramos de flores. Rosas, orquídeas, caléndulas y jazmines perfumaban todo el lugar.
Junto a su mesa de noche encontró una nota:
“ Un pétalo por cada vez que me fui de casa sin darte un beso.”
Sheila se mordió el labio inferior, bufando de frustración y estrujando la nota en su mano.
Esta situación no podía continuar, tenía que recalcarle los puntos sobre las ies a Marco. El hombre no podía seguir creyendo que ella era su moni