Punto de vista de Selina
Lo miré mientras salía de la habitación, con lágrimas en los ojos. En ese momento, sentí ganas de rendirme y no volver jamás a ayudarlo, ni siquiera de vivir aquí. ¿Cómo pudo? ¿Cómo pudo hacerme eso? Literalmente me estranguló, incluso estando embarazada.
"¿Acabo de cometer un error?", me pregunté con la voz apenas por encima de un susurro. Un profundo arrepentimiento me hervía como una cuchilla afilada. No quería creer que este fuera el mismo Adrian por el que casi ha