Punto de vista en tercera persona
El departamento de policía…
“¿Cómo que no pueden encontrarlo?”, gritó el sheriff, golpeando la mesa con las manos, con la mirada fija en el detective que tenía delante.
“Eh… De verdad que no podemos”, dijo el detective. “He buscado por todo el lugar donde encontraron su coche, esperando encontrar alguna pista sobre su desaparición, pero ninguna”. Añadió, con las manos a la espalda y levantando ligeramente la barbilla.
El sheriff exhaló un profundo suspiro y dijo: “Esto no es broma. De verdad tenemos que encontrarlo”. Su voz, tranquila.
Ambos guardaron silencio un rato, dejando que la pregunta fluyera libremente. ¿Cómo desapareció Adrian? También era difícil encontrar alguna pista.
Parece que lo secuestraron, pero ¿quién es el cerebro detrás de una conspiración tan grande?
“El tipo importante detrás de todo esto va en serio”, dijo el detective, asintiendo lentamente. Se acercó a la silla, la sacó y se sentó.
“Sí”, dijo el sheriff. “Iba en serio. Despu