Punto de vista de Adrian
Apreté su rostro contra el mío, sin querer soltarla jamás. Era tan evidente lo cerca que había estado de perderla; si no me hubiera dado cuenta a tiempo, la habría perdido. El cronómetro marcaba solo siete minutos, y desatar la nota que le ataba las manos estaba consumiendo la mayor parte.
Me sorprendió que no pareciera tan asustada como yo. Su rostro estaba inexpresivo, aunque había visto el alivio cuando entré, pero esa sería otra historia. Ahora mismo necesitaba sac