CAPÍTULO 69: EL AMOR Y LA VERDAD NO ENVEJECEN, SOLO SE HACEN MÁS BRILLANTES Y ETERNOS
Han pasado ya treinta y seis años completos desde aquella noche que quedó grabada a fuego imborrable en lo más profundo de sus almas: una noche de lluvia torrencial que caía como un castigo, viento helado que aullaba entre las paredes vacías, una oscuridad tan densa y pesada que parecía haber tragado hasta la última estrella del cielo, y una traición tan cruel, tan inesperada y tan dolorosa que les rompió el corazón en mil pedazos diminutos que creyeron que jamás podrían volver a juntar. Fue la