CAPÍTULO 68: LO QUE SE SIEMBRA CON EL CORAZÓN, DA FRUTO PARA SIEMPRE
Han pasado ya treinta y cinco años completos desde aquella noche que quedó grabada a fuego en sus almas, una noche que jamás podrán olvidar: lluvia torrencial que parecía querer lavar hasta su propia existencia, viento helado que calaba hasta los huesos, una oscuridad tan espesa que no se veía ni un paso adelante, y una traición tan cruel, tan despiadada y tan inesperada que les rompió el corazón en mil pedazos. Fue la noche en que todo se derrumbó de golpe: les arrebataron su hogar que habían c