Lucía no había pensado en llevar a Gabriel otra vez a la casa blanca. De hecho, si alguien se lo hubiera preguntado esa misma mañana, probablemente habría respondido que todavía faltaba bastante para algo así. Una cosa era tomar café, cenar juntos o besarlo bajo la lluvia. Otra muy distinta era verlo atravesar nuevamente una puerta que durante años había cruzado como parte de la familia. Allí estaban demasiados recuerdos. Cumpleaños, cenas improvisadas, tardes de domingo y fotografías donde Gab