Se escuchó la puerta, Tadeo entró corriendo agitado, había pasado varios semáforos para llegar rápidamente, por fortuna acababa de salir de la casa, no estaba muy lejos cuando María le llamó. “Abuelo… ¿Qué haces aquí?”.
Se acercó a Tania colocándola detrás de él, protegiéndola.
Tuve que venir a buscarte, esperaba que después de terminar con ese sueño tuyo de salvar gente pudieras regresar a la empresa, pero me entere que compraste una casa en esta pequeña ciudad y no tienes intenciones de irt