Tadeo llevó a su hermana a la habitación de huéspedes, más tarde él se paró frente a la de Tania y tocó la puerta, ella abrió y lo observó en silencio.
“¿Podemos hablar?”.
Tania asintió y abrió completamente la puerta, Tadeo entró mirando alrededor, antes había estado en el lugar, pero era frío e insipiente. Ahora que Tania vivía ahí, tenía mucho color, las cortinas eran blancas con bordados de flores de colores en la parte inferior, la cama tenía sábanas parecidas y las almohadas eran de col