La Dra. Wright terminó el examen y ayudó a Lucía a incorporarse. Todo parecía estar bien, les dijo la doctora, para su gran alivio. Luego, sacó un instrumento de aspecto curioso, parecido a un pequeño micrófono, de un cajón cerca del lavabo de la sala de exploración. «Veamos si podemos encontrar el latido del corazón del bebé».
Lucía había leído sobre escuchar el latido del corazón. La idea la emocionaba y aterraba a la vez.
«Recuéstese», dijo la Dra. Wright, levantando la bata de Lucía para de