Le gustaba tener el control. Continuó explorando hacia abajo, justo debajo de su sedosa cintura, provocándolo allí. "Tyler..."
Su respuesta salió entrecortada e irregular. "Sí..."
"Sé que me deseas. ¿Vas a hacerme rogar?"
Podría jurar que lo sintió sonreír.
"Eso no es un problema, ¿verdad?"
Se giró bruscamente y, antes de que ella se diera cuenta, estaba en sus brazos. Cuerpo con cuerpo, alma con alma. Entonces la besó. Y, ay, sí que sabía besar. Tomó el control, la poseyó. Si hubiera querido q