CAPÍTULO 41. Veinte minutos
—Tenemos veinte minutos, debemos movernos —siseó Franco colgando al teléfono y tomando la mano de Victoria.
—Yo me voy con ellos —le dijo Amira adelantándose—, yo los voy a proteger hasta que todo pase.
—No, no Amira, sabes que Archer es más que capaz y a donde van… A donde van no necesitan ni a Archer. Pero lo que hiciste esta noche… tu ayuda nos salvó la vida —le dijo Franco—. Sé que es mucho pedir, pero necesito que vuelvas allá.
Amira negó con un gesto que pretendía tranquilizarlo.
—Igual i