Shandra me observaba con mucha atención, daba la sensación de que le gustaba lo que veía. Entrecerró los ojos y colocó su mano detrás de mi cabeza, agarrando mi cabello con rudeza. Dentro de mi sentí como se endurecía y aumentaba su tamaño haciendo más incomoda la felación. Quise retroceder y sacar su miembro de mi boca pero él se empujó contra mí volviendo a quitarme el aire. Fue doloroso así que las lágrimas recorriendo de nuevo mi rostro.
Entendí que era un idiota sin un mínimo de empatía