Al igual que la primera vez, me trataba como si le fuera indiferente que estuviera ahí o no, pero él mismo básicamente había ordenado qué me secuestraran, era contradictorio.
Recordé las palabras de Harold en ese momento, tal vez había despertado solo un poco de su interés pero no iba más allá de eso y probablemente nada mas estaba aburrido.
Está vez no iba a actuar igual, ofreciéndome como moneda de cambio, me centraría en serle lo más desagradable posible.
_Mi señooor- puse una voz más