Al igual que la primera vez, me trataba como si le fuera indiferente que estuviera ahí o no, pero él mismo básicamente había ordenado qué me secuestraran, era contradictorio.
Recordé las palabras de Harold en ese momento, tal vez había despertado solo un poco de su interés pero no iba más allá de eso y probablemente nada mas estaba aburrido.
Está vez no iba a actuar igual, ofreciéndome como moneda de cambio, me centraría en serle lo más desagradable posible.
_Mi señooor- puse una voz más aguda y salí corriendo para acercarme a él - soy taaan feliz de volverlo a ver. No he podido olvidarlo.
_ah ¿si?- no dejó de leer.
_asi es, ¿puedo pensar que me volvió a llamar por qué también soy inolvidable para usted?- puse mis manos en mi rostro tratando de mostrar expresiones tiernas.
Está vez fijó sus ojos en mí.
_Que rápido cambió tu personalidad.
_es que no pude evitar caer ante sus encantos, no puedo esperar a que me vuelva a hacer suya otra vez.
Se recostó contra el sofá