CAPÍTULO 12: EL LENGUAJE DE LAS SOMBRAS (POV VIKTORIA)
El cristal de la copa de Baccarat se sentía frío contra mis dedos, pero nada comparado con el hielo que se había instalado en mi base desde que puse un pie en el Grand Hotel. Desde mi suite, dos pisos por encima de la de Alexander, observaba cómo las luces de las villas se reflejaban en el Lago de Como como diamantes arrojados al abismo. Italia siempre me ha parecido un lugar demasiado blando, demasiado lleno de colores y promesas romántica