Despierto temprano y me doy cuenta de que Antón no durmió conmigo.
Hoy iré a ver a mi padre, le guste a quien le guste. Tiene que darme una solución.
Me baño y me visto rápidamente.
Cuando bajo, lo veo sentado tomando su café de la mañana.
—Hola —saludo con frialdad.
—Buenos días. Qué hermosa estás. -Hijo de puta.
—Me gustaría ver a mi padre. - Me mira y deja su taza de café sobre la mesa.
—¿Y para qué?
—Quiero saber cómo está. Además, tú me dijiste que podía verlo.
Se queda observándome durant