Por la tarde, Alina estuvo platicando con Abel. El abuelo, a su edad, después de cenar se cansaba y se retiraba temprano.
Alina subió a su cuarto, acomodó sus cuadernos y revisó sus exámenes del semestre anterior. Era para no creerlo.
Con razón el abuelo no confiaba en que ni siquiera pudiera graduarse. Con esas calificaciones, si Alina seguía en el Instituto de Negocios Avanzado, probablemente era porque su abuelo todavía tenía peso en esos círculos.
...
Al día siguiente.
Alina comenzó su ruti