Alina arrugó la frente.
—No hables de manera tan ofensiva. Oliver es libre de invertir en lo que se le dé la gana; yo no me puedo meter en eso.
—¿Ah, sí?
Uriel sacó el celular, buscó unas fotos y se las puso enfrente.
—La noche de Año Nuevo dejaste la casa hecha un caos, ¿y luego te fuiste con Oliver a la playa a hacer cariñitos?
En las fotos aparecían ella y Oliver en la playa lanzando fuegos artificiales, persiguiéndose entre risas, besándose y abrazándose, y también sentados en la arena