Esa noche, Alina fue a Elite Tower a buscar a Oliver. Le había llamado más temprano para decirle que necesitaba hablar de algo con ella y le pidió que pasara al caer la tarde. Cuando llegó, él ya la esperaba sentado en la sala. Al verla entrar, preguntó:
—¿Ya comiste?
Alina negó.
—No. Nely solo puede comer avena en el hospital y a mí no se me antojaba.
Oliver le hizo una seña y ella se sentó a su lado. Con toda naturalidad, él pasó el brazo por detrás de su espalda y la tomó de la cintura.