Cuando Cheeto dejó a Alina en la empresa, Nely y los demás ya la esperaban en la sala de juntas. Faltaba poco para las fiestas de fin de año, y ese día revisarían a grandes rasgos los planes del año siguiente.
Al verla entrar, Nely y Damián la saludaron. Sami apenas alzó los ojos con flojera.
—Buenos días, jefa Ali.
A Alina aún le costaba acostumbrarse a ver a Sami tan dócil; le dio hasta escalofrío.
—Buenos días.
Alina abrió el expediente y arrancó la junta.
—Por ahora el plan es este: a