Alina se quedó pasmada en el recibidor. Un montón de caras se le acercaron: Paul, Sami, Luca, Damián, Nely, Cheeto, Tito e incluso Isabel, a quien no veía desde hacía mucho. Todos sostenían cañones de confeti y serpentinas de mil colores, que le echaban encima mientras le gritaban feliz cumpleaños.
Alina seguía ahí parada, sin moverse. ¿Feliz cumpleaños? ¿El cumpleaños de quién? ¿Hoy era su cumpleaños?
Cuando despertó en este cuerpo, ya había cumplido los veintidós, así que nunca le había pre