Mundo ficciónIniciar sesiónClara guardó muy bien la nueva carta junto a las otras y se dispuso a bajar para continuar trabajando, ahora tenía un motivo más para continuar esforzándose, el cielo era el límite. Al llegar notó con una sonrisa que su boutique estaba llena, varias damas distinguidas eran atendidas con cordialidad por sus empleadas, entonces echo un vistazo hasta el mostrador, ahí estaba Angelina hermosa y ajena a los pensamientos de Clara,







