OFRENDA DE GUERRA.
Henry se sentó en la mesa que se encontraba dentro de la amplia alcoba, extrajo un papel y ahí escribió las instrucciones, y luego se las extendió a William.
—Siga la receta al pie de la letra, además le digo que estoy a su disposición para cualquier emergencia, no dude en buscarme si el duque presenta fiebre.
—Gracias, doctor ¿Cuánto le debo?
—Nada, ya usted ha hecho casi todo el trabajo —luego de estas palabras Henry giró y salió por la puerta hacia las escaleras. Mientras