Minutos después estábamos camino a la casa de mi madre, nos habíamos detenido en una floristería, Fernando quería comprarle unas flores a mi madre, él era muy detallista, supongo que por eso a mi madre le agradaba tanto, él había hecho todo para ganarse su aprecio y con su comportamiento era imposible negar lo fácil que había sido.
—Cariño, he traído, estás para ti, sé que los girasoles son tus favoritas, al igual que sé que a tu madre le gustan las rosas, espero que estas sean de su agrado. —d