—Padres, por favor, ya dejen de discutir, no estamos solos, un invitado y no tenemos por qué hacerlo, participé de nuestros disgustos familiares. —dije avergonzada con Fernando.
Habíamos dejado de discutir y estábamos disfrutando el almuerzo, Fernando le menciono a mi madre que todo estaba muy delicioso, ella le agradeció el cumplido y ordena a los empleados traer el postre.
Mi madre le dice a Fernando que la acompañe que le mostrará el álbum de fotografías familiar, ellos se retiran y quede h