Luego de cenar, se dirigen al estacionamiento y van de regreso a la casa. Al llegar Enrique muy gentil y caballerosamente las acompaña hasta la puerta de su casa. Despidiéndose
– fue un honor para mí haber compartido con ustedes el día de hoy. Muchas gracias Marlene.
– no tienes nada que agradecer. Fue un día maravilloso y en tal caso somos nosotras quienes debemos agradecer.
– por favor piensa bien lo que hablamos, te aseguro que no te arrepentirás... Dice Enrique mientras la abraza y l