—Papá:— Eva se quedará a cargo con el personal. Todo está bajo control. No tienes que preocuparte por el hotel ni por nada. Solo queremos verte.
Me dejo caer sentada en el borde de la cama, con el teléfono aún en la mano. *Verme.*
Como si fuera tan fácil.
—Yo:— No sé si pueda ir.
La respuesta llega al instante, como si mi padre hubiera estado esperando, con el móvil apretado en la mano:
—Papá:— Lincoln… no es una obligación. Solo es una invitación. Te echamos de menos.
Aprieto los labios. Sien