LA VERDAD CONOCIDA POR ANNERYS
Estoy sentada en mi escritorio, archivando los expedientes del caso de William, sintiéndome más satisfecha que nunca.
Mudarse con William ha sido increíble y ahora la idea de una convivencia permanente ya no me da tanto miedo. Ha pasado más de un mes desde que me mudé y cada día que pasa me enamoro más de él.
Nunca te he dicho las palabras —te amo—.
Él tampoco me lo ha dicho, pero creo que sí.
Incluso su madre lo comentó ayer cuando llamó para invitarnos a cenar m