¿Por qué siquiera me estoy planteando esto?
Me suelta y cuando responde apenas lo oigo. «Por favor, di que sí».
Me quedo en silencio y camino sobre los papeles esparcidos.
Así debe sentirse estar atrapada entre el cielo y el infierno.
Estoy atrapada entre la verdad y la mentira.
—¿Quieres cenar conmigo esta noche?— Sus palabras me paralizan y me giro para mirarlo.
—¿Quieres invitarme a cenar? —pregunto, señalándome el pecho con el dedo índice, completamente desconcertada.
¿A qué vienen tantas c