Jasemin.
Pensé que “dos días” significaba presión, amenazas, control psicológico… algo que podía soportarse con orgullo o con rabia, algo que podía resistirse desde la mente, aunque el cuerpo estuviera roto, algo que se sobrevivía apretando los dientes y fingiendo que todavía quedaba poder dentro de mí, pero no entendí en ese momento que Aarón no hablaba en metáforas ni jugaba con advertencias, él simplemente establecía hechos.
La mañana en Babel llegó sin suavidad, sin ese falso consuelo de lo