PARTE II. CAPÍTULO 46
Alejo vio al amor de su vida dejando su auto, ese que conducía su padre y en donde, además, viajaba su ya no tan pequeño bebé, como escoltando a su madre junto a su abuelo.
Era el día de su boda, y él estaba ansioso por saberse unido a ella por mucho más que ese amor que se habían estado demostrando desde que se confesaron por primera vez que se amaban.
Su amor había sido difícil, porque ninguno de los dos inició lo que iniciaron pensando en el amor, Meredith porque había jurado dejarlo de amar