PARTE II. CAPÍTULO 45
Sintió algo suave presionarse contra la desnuda piel de su hombro, impulsándola a despertar, sin embargo, estaba tan cansada, que solo se dio la vuelta en la cama, alejándose del cuerpo del hombre que había dormido aferrado a su cuerpo la noche anterior luego de demostrarle cuanta pasión podía despertar en él.
Sabino sonrió, él mismo se sentía agotado, pero no solo por haber amado a esa mujer gran parte de la madrugada, desde que llegaron a ese hotel donde pasarían algunos días, sino porque el