PARTE II. CAPÍTULO 22
—Alejo y yo lo hablamos —dijo la joven, rompiendo el silencio que se estableció entre ellos luego de que el mesero tomara su orden y se retirara de la mesa—, así que tengo una propuesta para ti.
Sabino sintió que algo se atoraba en su garganta, algo enorme si consideraba que no dejaba paso de nada de aire a sus pulmones y que le provocaba un dolor que se extendía hasta el pecho y la espalda al intentarlo.
Una propuesta sonaba a algo bueno para él, porque, si lo quisieran dejar fuera de la vida