EPÍLOGO POV´S ARMANDO DARRELL
Alejandro era un niño tranquilo, más que el promedio, pero era un niño feliz, capaz de amar con todo su corazón, corazón que se cerró por completo cuando un terrible accidente lo dejó sin sus amados padres.
Pensé que Alejandro no lo entendería, porque era pequeño, y tontamente le enseñé que era mejor alejarse de los problemas que afrontarlos, o al menos así sentí que ese niño lo aprendió cuando lo alejé de la casa que tanto daño le hacía con le excusa de protegerlo.