Más adelante el auto del señor Mauro se detuvo, bajó del auto y se recargó en él fumando un cigarrillo.
Charlie lo observó, condujo despacio, se detuvo frente a él.
El señor Mauro le dijo. “¿Podemos hablar?”.
Charlie se estacionó más adelante y bajó, el señor Mauro le ofreció un cigarrillo pero se negó. “Es malo para la salud”.
El señor Mauro sonrió rascándose la punta de la nariz. “Lo es”. Tiró el cigarrillo al piso y lo apago.
Charlie le preguntó. “¿Qué quiere hablar?”.
El señor Mauro l