El vehículo de Maximus se adentra en el patio de la Villa, el hombre baja sus hombres agachan la cabeza ante su paso, cuando abre la puerta sus ojos azules observan la figura femenina que se encontraba en la sala recostada en el sofá, por supuesto que Lauren no oculta su sonrisa ante la llegada de su esposo, por supuesto ella no podía realizar movimientos bruscos por la herida de su cirugía.
— Mi amor, qué alegría tenerte ya en casa.
— Lauren, no hagas movimientos bruscos — La voz de Maximus e