El rostro de James se endurece, pero sus ojos tenían un toque lleno de misterio, Susan lo observaba mientras el vehículo avanza con dirección a la Villa Roja.
— Lo hablaremos después Leandro, ahora estoy de camino a la Villa espero verte allí — Fue la repuesta dada por James mientras observa por el espejo retrovisor, la llamada ya había concluido.
— Sé que no es asunto mío, pero ¿está todo bien? — Pregunta la mujercita que el hombre tenía a su lado y James no sabe cuanto anhelaba este momento,