Susan estaba en estado de pánico al escuchar el informe que le acaban de dar a James. Su corazón latía desbocado y su mente corría a mil por hora. Las palabras resonaban en su cabeza: “explosivos en el hospital”. Era como si el aire se hubiera congelado a su alrededor. Su mente de inmediato se traslada hasta el área de Neonatología y la sala de su hermana, aquel pensamiento la hacían sentirse atrapada en un laberinto de terror. Se apretó las manos contra el pecho, como si pudiera ahogar la ansi