La niebla se espesaba sobre las calles estrechas de una pequeña ciudad de montaña envolviendo todo en su abrazo etéreo. Maximus, aquel hombre de mirada intensa y cabello azabache, sintió que el peso del mundo se cernía sobre sus hombros mientras guiaba a Helen a avanzar por delante de él, habían abandonado Inglaterra rápidamente para adentrarse en el Territorio Asiático, antes de que los demás lleguen a Europa, James había dado su autorización plena para que su hija realice este viaje aún sabie