— Está claro que tengo miedo, me da terror saber que he creado una vida, pero quizás y solo quizás me des aquello que en mi vida es desconocido para mí y es la felicidad — Maximus levanta la mano que tenía temblorosa entonces con temor lo posa por encima del abdomen de Helen, el hombre siente como un escalofrío recorre su espina dorsal, él cierra los ojos por unos segundos — Mi pequeño, mi futuro hijo… ¿Puedes escucharme? Estoy aquí, hablando contigo, mientras tu madre duerme. Y aunque parezca