C59-NO ME VAS A ABANDONAR.
C59-NO ME VAS A ABANDONAR.
Gideon se quedó paralizado al escuchar la pregunta de su hermano.
—¿Qué dijiste? —gruñó, clavando sus ojos en Zander con una mirada de hielo—. ¿De dónde demonios escuchaste eso?
—De todos —respondió Zander sin titubear—. Los pasillos arden con la noticia. Los consejeros no paran de hablar, y las omegas ya preparan todo para la ceremonia.
La mandíbula de Gideon se tensó al instante. Una ola de furia lo recorrió desde los pies hasta la cabeza, y en lo profundo de su ser