C60 –EL LÍMITE DEL AMOR.
C60 –EL LÍMITE DEL AMOR.
Elizabeth pataleaba, golpeaba el pecho de Gideon con sus puños temblorosos, pero él la cargaba como si fuera una hoja en medio de un vendaval. Nada podía detenerlo. Avanzaba por los pasillos del castillo como un lobo enloquecido: los ojos encendidos, la mandíbula tensa, su lobo a flor de piel, rugiendo desde lo más profundo de su ser.
—¡Suéltame! ¡Déjame ir! —gritaba ella, entre sollozos y desesperación.
Detrás de ellos, dos guardias arrastraban a Melinda, que lloraba c